En Francia, ningún viticultor ya no puede considerarse inmune a los efectos del cambio climático. Por otro lado, los fenómenos climáticos cada vez más extremos afectan el cultivo de la vid en el resto de Europa y más allá.
En colaboración con varios institutos de investigación, Arrigoni ha desarrollado una solución innovadora para el problema del golpe de calor que afecta a las vides y que implica el secado repentino de hojas y racimos.
Gracias al monofilamento en cadena y trama, y a la segunda banda de tejido, ROBUXTA® combina el sombreado y el control de la temperatura con la protección contra el granizo, la principal amenaza en el cultivo de vino y uvas de mesa.
En las recientes pruebas de campo en Francia (Château Minuty), ROBUXTA® mostró:
Algunos datos sobre la instalación:
Al final de la prueba, el personal agrónomo de la famosa bodega se declaró muy satisfecho. La protección se extenderá a otras parcelas que han sufrido un calor excesivo en los últimos años.